Alguno de los medios lo postularian como candidato a suceder a Cappa al pelado Almeyda, pero el todavia tiene mucho por dejar adentro de la misma.
El superclasico con Matias seguro será otra cosa......
Según el ciudadanoweb.com
River: echaron a Cappa
El presidente de la entidad de Núñez, Daniel Passarella, decidió soltarle la mano al entrenador. Juan José López lo sucedería de manera interina.
Cappa: “No renuncié, me echaron”
El presidente de River, Daniel Passarella, echó esta tarde al entrenador Ángel Cappa, luego de la reunión que mantuvieron ambos en las oficinas del estadio Monumental, y Juan José López se perfila para sucederlo como DT interino.
Los malos resultados cosechados en las últimas fechas y el peligro por entrar en el descenso directo llevaron a Passarella a tomar esa decisión una semana antes del superclásico.
Cappa asumió el 14 de abril pasado, en reemplazo de Leonardo Astrada, y en los siete meses que estuvo, entre Torneo Clausura y Apertura, consiguió la mitad de los puntos que se pusieron en juego.
Luego de una reunión que el Kaiser tuvo con el DT llegaron a esa decisión, ya que el presidente de la entidad era hasta este lunes el único de los dirigentes que lo respaldaba.
De todas formas, la situación comprometida del equipo con el descenso y la racha negativa que arrastra, con cinco empates y dos derrotas, llevaron a ser insostenible la continuidad del entrenador.
Con la salida de Cappa River le tendrá que pagar a tres técnicos al mismo tiempo, ya que le abonan a Astrada, ahora lo tendrán que hacer con el ex Racing y Huracán y también se sumará el nuevo DT.
En principio, Juan José López dirigirá la práctica mañana y se haría cargo del equipo en el superclásico con Boca de manera interina.
Mientras tanto, como candidatos suenan Américo Gallego, Nery Pumpido y también se suman Marcelo Bielsa, Eduardo Berizzo y hasta el mediocampista Matías Almeyda, quien por ahora juega en el plantel profesional y se recupera de una lesión.
martes, 9 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
ES EL BURRITO MATIAS JESUS
Fuente Diario Ole
Al gran último ídolo de River el espejo le devuelve la imagen de un tipo de pelo largo, que juega de volante, que estuvo retirado del fútbol durante cuatro años y que se va vistiendo lentamente para jugar el superclásico. O sea: Ortega encuentra frente al cristal de las similitudes a Almeyda. Porque Almeyda se ha transformado en el Ortega de los nuevos tiempos.
No tiene los títulos, ni los goles, ni la historia, ni el magnetismo innato, ni el freno, ni los años en River de Ariel Arnaldo. Lo que tiene Matías Jesús, más allá de no creer en los liderazgos, es un inexorable don de líder. Es un referente al que le dieron autoridad los hechos y legitimidad los otros cuatro actores de la película del fútbol. El primero fue Angel Cappa, que pensó en dejarle un rol subalterno hasta que vio lo que vio. Luego, los dirigentes, descansando en su experiencia y su capacidad de mando. Los futbolistas, a su turno, no tuvieron otra opción que escuchar a quien a los 36 años se hizo figura absoluta. Y la gente se conmovió por algo simple: una persona que juega a lo Almeyda y representa lo de Ortega.
Al gran último ídolo de River el espejo le devuelve la imagen de un tipo de pelo largo, que juega de volante, que estuvo retirado del fútbol durante cuatro años y que se va vistiendo lentamente para jugar el superclásico. O sea: Ortega encuentra frente al cristal de las similitudes a Almeyda. Porque Almeyda se ha transformado en el Ortega de los nuevos tiempos.
No tiene los títulos, ni los goles, ni la historia, ni el magnetismo innato, ni el freno, ni los años en River de Ariel Arnaldo. Lo que tiene Matías Jesús, más allá de no creer en los liderazgos, es un inexorable don de líder. Es un referente al que le dieron autoridad los hechos y legitimidad los otros cuatro actores de la película del fútbol. El primero fue Angel Cappa, que pensó en dejarle un rol subalterno hasta que vio lo que vio. Luego, los dirigentes, descansando en su experiencia y su capacidad de mando. Los futbolistas, a su turno, no tuvieron otra opción que escuchar a quien a los 36 años se hizo figura absoluta. Y la gente se conmovió por algo simple: una persona que juega a lo Almeyda y representa lo de Ortega.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
"Recé para que no me operaran"


Fuente Diario Ole:
Matías Jesús Almeyda ya está pensando en la vuelta. Negó que su lesión tuviera que ver con el cansancio y dijo que piensa volver antes de que termine este campeonato. "Si no, directamente que me hagan el partido de despedida", bromeó.
Cuando hace un año pegaba la vuelta al futbol grande muchos pensaron que era una locura, un manotazo de ahogado de River para tratar de salir de una situación complicada, convocando a un hombre con gran aceptación en la gente y con mucho fútbol para dar todavía. Empezó de menor a mayor y en este campeonato ya se había consolidado como una de las figuras del equipo de Angel Cappa, aunque al comienzo del torneo mucho se especuló oobre la posibilidad de traer a varios en su puesto.
La lesión ante Quilmes lo dejará por un buen tiempo fuera de las canchas (según los primeros estudios no hay rotura de ligamentos externos), por lo menos un mes, pero el Pelado es optimista en que a lo mejor se puedan acelerar los tiempos. "Yo estoy trabjando para volver. No hay que apurarse porque el cuerpo va a responder sólo. La lesión nada tuvo que ver con el cansancio, pisé mal y se me fue la rodilla, le puede pasar a cualquiera", dijo el Pelado.
Almeyda se mostró feliz por zafar del bisturí: "La verdad es que recé para que no me operaran": Y sobre su posible ausencia en el Súperclasico de la fecha 14, advirtió: "Es un partido que todos queremos jugar. Yo ya estoy trabajando para tratar de estar lo antes posible. Ahora me toca apoyar desde afuera", dijo Almeyda.
Almeyda también elogió a River. "Creo que vamos por el buen camino, que tenemos todo para seguir en la pelea del campeonato. Hay buen clima y buenos jugadores", agregó el volante que hoy estuvo en el Monumental y que pronto estará otra vez entrenándose con sus compañeros
Cuando hace un año pegaba la vuelta al futbol grande muchos pensaron que era una locura, un manotazo de ahogado de River para tratar de salir de una situación complicada, convocando a un hombre con gran aceptación en la gente y con mucho fútbol para dar todavía. Empezó de menor a mayor y en este campeonato ya se había consolidado como una de las figuras del equipo de Angel Cappa, aunque al comienzo del torneo mucho se especuló oobre la posibilidad de traer a varios en su puesto.
La lesión ante Quilmes lo dejará por un buen tiempo fuera de las canchas (según los primeros estudios no hay rotura de ligamentos externos), por lo menos un mes, pero el Pelado es optimista en que a lo mejor se puedan acelerar los tiempos. "Yo estoy trabjando para volver. No hay que apurarse porque el cuerpo va a responder sólo. La lesión nada tuvo que ver con el cansancio, pisé mal y se me fue la rodilla, le puede pasar a cualquiera", dijo el Pelado.
Almeyda se mostró feliz por zafar del bisturí: "La verdad es que recé para que no me operaran": Y sobre su posible ausencia en el Súperclasico de la fecha 14, advirtió: "Es un partido que todos queremos jugar. Yo ya estoy trabajando para tratar de estar lo antes posible. Ahora me toca apoyar desde afuera", dijo Almeyda.
Almeyda también elogió a River. "Creo que vamos por el buen camino, que tenemos todo para seguir en la pelea del campeonato. Hay buen clima y buenos jugadores", agregó el volante que hoy estuvo en el Monumental y que pronto estará otra vez entrenándose con sus compañeros
miércoles, 25 de agosto de 2010
AGARRO LA BICI

Fuente Diario Ole
No esperan esa jugada de Almeyda en la cancha, pero si en entrenamiento: el Pelado agarró la bici y dio vueltas en el Monumental para no cargar su gemelo. Ortega se movió con el resto e irá por Lanzini.
River cuenta con un muro en el centro de la cancha. Uno de esos jugadores que parecen inoxidables a pesar de sus 36 años. Matías Almeyda es de los mejores jugadores del torneo y, por ende, del Millo. Regular, inteligente, firme. Vital para el dibujo de Cappa. Pero ojo, no le pidan que tire una bicicleta, esas que tan bien le salen a los Ronaldo (el brasileño y el portugués). El Pelado, para no ser menos, se sube a la bici: hoy dio vueltas por la pista del Monumental para no recargar su gemelo derecho y así estar en condiciones de ir a la Paternal.
Además del trabajo de Matías en dos ruedas (algo que ya hizo en otro momento), el resto del plantel se movió sin inconveniente y con una cara nueva, pero vieja. Cristián Nasuti volvió de Turquía después de no cerrar su pase al Gaziantepspor y está a las órdenes de Cappa. Ortega se entrenó con el resto de sus compañeros y es fija para ir a jugar contra el Bicho (domingo a las 15.30). Entraría en lugar de Lanzini, en lo que sería el único cambio de los once que vencieron a Independiente. La práctica en Núñez tuvo que ver con trabajos de movilidad, fútbol en espacios reducidos y ejercicios de definición.
No estuvieron presentes Mauro Díaz, Germán Pezzella, Ezequiel Cirigliano, Ramiro Funes Mori, Emiliano Rey y Leandro González Pires, ya que están entrenando con la selección Sub 20. Un dato: Argentinos le dará 4.500 entradas populares y 1.648 plateas.
River cuenta con un muro en el centro de la cancha. Uno de esos jugadores que parecen inoxidables a pesar de sus 36 años. Matías Almeyda es de los mejores jugadores del torneo y, por ende, del Millo. Regular, inteligente, firme. Vital para el dibujo de Cappa. Pero ojo, no le pidan que tire una bicicleta, esas que tan bien le salen a los Ronaldo (el brasileño y el portugués). El Pelado, para no ser menos, se sube a la bici: hoy dio vueltas por la pista del Monumental para no recargar su gemelo derecho y así estar en condiciones de ir a la Paternal.
Además del trabajo de Matías en dos ruedas (algo que ya hizo en otro momento), el resto del plantel se movió sin inconveniente y con una cara nueva, pero vieja. Cristián Nasuti volvió de Turquía después de no cerrar su pase al Gaziantepspor y está a las órdenes de Cappa. Ortega se entrenó con el resto de sus compañeros y es fija para ir a jugar contra el Bicho (domingo a las 15.30). Entraría en lugar de Lanzini, en lo que sería el único cambio de los once que vencieron a Independiente. La práctica en Núñez tuvo que ver con trabajos de movilidad, fútbol en espacios reducidos y ejercicios de definición.
No estuvieron presentes Mauro Díaz, Germán Pezzella, Ezequiel Cirigliano, Ramiro Funes Mori, Emiliano Rey y Leandro González Pires, ya que están entrenando con la selección Sub 20. Un dato: Argentinos le dará 4.500 entradas populares y 1.648 plateas.
“Nadie nos puede quitar el sueño de ser campeones

Fuente Diario Clarin
Un tramo de cemento imperfecto, a diez kilómetros de la Panamericana, conduce a la calle Italia. Y al girar en San Roque, un enorme predio deportivo se corporiza como un oasis en el corazón de Benavídez. Es el complejo Buenos Aires Fútbol , segundo hogar de Matías Almeyda, ese reducto que resulta un refugio de la pasión que recuperó cuando decidió regresar al fútbol . Por eso, brilla la sonrisa del capitán de River cuando recibe a Clarín . Es que, pese a las nubes que amenazan el cielo en este rincón de zona Norte, para el Pelado ningún día volverá a ser gris. El mismo lo tiene claro.
Por eso dice: “Ya me había retirado hacía tres años, pero estaba atravesando un momento de tristeza, de depresión profunda. Y a una de mis nenas no la veían bien en el colegio. Entonces, la psicopedagoga le pidió que un test que consistía en dibujar a cada integrante de la familia. Y a mí me pintó como un león cansado, sin pelo ni dientes...
Y eso me hizo un click. Evidentemente, estaba transmitiendo cosas negativas y tenía que cambiar”.
¿Y vos tenías claro que tu tristeza tenía que ver con esa abstinencia de fútbol? No, de eso me di cuenta con la terapia. Por eso digo que siempre le voy a ser un agradecido a este club. Es que River me volvió a hacer sentir feliz.
El desahogo de este mediocampista conmueve. Tanto como el despliegue incansable que muestra cada domingo con la banda roja sobre el pecho blanco, ése que está hinchado de orgullo. A los 36 años, rejuveneció . Con el look de siempre y con el vigor de sus tiempos de juventud, es uno de los motores de este River puntero y ganador.
¿Jugás mejor que cuando eras pibe? Los años te van dando tranquilidad, te van abriendo la cabeza en todo sentido. Y en lo futbolístico, también. Cuando uno pasa los 30 años, siente el fútbol de otra manera. Cuando era más chico, estaba en contra del fútbol. Hoy, en cambio, lo siento como una pasión impresionante. Disfruto de ir una hora antes al entrenamiento e irme una hora después. No estoy con esa ansiedad de bañarme y salir volando a toda velocidad para mi casa.
¿Y por qué estabas en contra del fútbol? ¿Lo llegaste a odiar? No, pero éste es un ambiente muy hipócrita. No puede ser, por ejemplo, que un técnico como (Claudio) Borghi, que fue campeón, esté en la cuerda floja porque perdió dos partidos. Acá no se bancan los proyectos a largo plazo y eso me molesta. Sin ir más lejos, pasa en el país. Y al fútbol se juega como se vive. Si cumplimos doscientos años y no se pudo establecer un proyecto para que el argentino viva como la gente, ¿cómo no se va a querer echar a un entrenador en tres partidos? Pero no puede ser, hay que decir basta.
Tiene un discurso revolucionario Almeyda. Pero no le vende humo a esa tribuna que, de repente, empezó a cantar por el título.
¿Cómo hacen para no dejarse llevar por el impulso de los hinchas? Lo de la gente está bárbaro. Pero el jugador tiene que estar con los pies sobre la tierra, ser más profesional que nunca. Estamos muy lejos del techo y hay que ser conscientes de que todavía no ganamos nada, apenas tres partidos.
¿Cuánto les falta para llegar a ese techo? Tenemos que mejorar. Considero que hemos jugado dos primeros tiempos muy buenos. Antes, nos sorprendían todos los partidos. Ahora, defendemos y, quizá, sufrimos. Pero estamos seguros de que no nos van a hacer goles.
Respecto a Vélez y a Estudiantes, que hace tiempo mantienen una base, ¿en qué lugar ubicás a River? Los estamos alcanzando. Y si hacemos bien las cosas, los podemos superar. No considero que ningún equipo esté por encima de River. Quizá ellos corren con una ventaja: están manteniendo un buen nivel, llegaron a su techo. Nosotros, no. Y esto me da fuerzas para creer.
¿No creés que hace falta un mayor equilibrio colectivo, que a veces la cancha se te hace muy ancha? Y a medida que pasen los años, se me va a hacer más ancha o más larga, jaja... Los carrileros me ayudan mucho. Y Ariel (Ortega), también. Pocos lo observan, pero cuando juega de enganche, es uno de los que más colabora.
¿Y no miran la tabla de los promedios? Nosotros miramos todo, pero con el objetivo de pelear el campeonato. Ahora, hay que salir de un lugar incómodo, pero el sueño que nos quita nadie es salir campeones. Esa es nuestra meta.
Toma un sorbo de gaseosa cola. Y no se atraganta cuando se le pregunta por Boca, el máximo rival. “No le doy bola.
Yo no me alegro de las desgracias ajenas.
Igual, mejor que estén debajo nuestro. Pero, tampoco, como estuvimos nosotros... Ellos cantaban que nos íbamos a la B. Y el fútbol es una rueda. Por eso nunca le deseo el mal a nadie”.
¿Te sorprende su crisis? Es que no creo que River haya hecho un montón en tres partidos ni que estén afuera de todo los que los perdieron. No hay que subestimar a nadie.
Saluda Almeyda. Agradece la visita. Está feliz, jovial.
¿Te sentís con diez años menos? Ya no soy un león cansado, ja. Soy un tipo de 36 años que disfruta a pleno del fútbol.
Y el fútbol lo disfruta a él.
Por eso dice: “Ya me había retirado hacía tres años, pero estaba atravesando un momento de tristeza, de depresión profunda. Y a una de mis nenas no la veían bien en el colegio. Entonces, la psicopedagoga le pidió que un test que consistía en dibujar a cada integrante de la familia. Y a mí me pintó como un león cansado, sin pelo ni dientes...
Y eso me hizo un click. Evidentemente, estaba transmitiendo cosas negativas y tenía que cambiar”.
¿Y vos tenías claro que tu tristeza tenía que ver con esa abstinencia de fútbol? No, de eso me di cuenta con la terapia. Por eso digo que siempre le voy a ser un agradecido a este club. Es que River me volvió a hacer sentir feliz.
El desahogo de este mediocampista conmueve. Tanto como el despliegue incansable que muestra cada domingo con la banda roja sobre el pecho blanco, ése que está hinchado de orgullo. A los 36 años, rejuveneció . Con el look de siempre y con el vigor de sus tiempos de juventud, es uno de los motores de este River puntero y ganador.
¿Jugás mejor que cuando eras pibe? Los años te van dando tranquilidad, te van abriendo la cabeza en todo sentido. Y en lo futbolístico, también. Cuando uno pasa los 30 años, siente el fútbol de otra manera. Cuando era más chico, estaba en contra del fútbol. Hoy, en cambio, lo siento como una pasión impresionante. Disfruto de ir una hora antes al entrenamiento e irme una hora después. No estoy con esa ansiedad de bañarme y salir volando a toda velocidad para mi casa.
¿Y por qué estabas en contra del fútbol? ¿Lo llegaste a odiar? No, pero éste es un ambiente muy hipócrita. No puede ser, por ejemplo, que un técnico como (Claudio) Borghi, que fue campeón, esté en la cuerda floja porque perdió dos partidos. Acá no se bancan los proyectos a largo plazo y eso me molesta. Sin ir más lejos, pasa en el país. Y al fútbol se juega como se vive. Si cumplimos doscientos años y no se pudo establecer un proyecto para que el argentino viva como la gente, ¿cómo no se va a querer echar a un entrenador en tres partidos? Pero no puede ser, hay que decir basta.
Tiene un discurso revolucionario Almeyda. Pero no le vende humo a esa tribuna que, de repente, empezó a cantar por el título.
¿Cómo hacen para no dejarse llevar por el impulso de los hinchas? Lo de la gente está bárbaro. Pero el jugador tiene que estar con los pies sobre la tierra, ser más profesional que nunca. Estamos muy lejos del techo y hay que ser conscientes de que todavía no ganamos nada, apenas tres partidos.
¿Cuánto les falta para llegar a ese techo? Tenemos que mejorar. Considero que hemos jugado dos primeros tiempos muy buenos. Antes, nos sorprendían todos los partidos. Ahora, defendemos y, quizá, sufrimos. Pero estamos seguros de que no nos van a hacer goles.
Respecto a Vélez y a Estudiantes, que hace tiempo mantienen una base, ¿en qué lugar ubicás a River? Los estamos alcanzando. Y si hacemos bien las cosas, los podemos superar. No considero que ningún equipo esté por encima de River. Quizá ellos corren con una ventaja: están manteniendo un buen nivel, llegaron a su techo. Nosotros, no. Y esto me da fuerzas para creer.
¿No creés que hace falta un mayor equilibrio colectivo, que a veces la cancha se te hace muy ancha? Y a medida que pasen los años, se me va a hacer más ancha o más larga, jaja... Los carrileros me ayudan mucho. Y Ariel (Ortega), también. Pocos lo observan, pero cuando juega de enganche, es uno de los que más colabora.
¿Y no miran la tabla de los promedios? Nosotros miramos todo, pero con el objetivo de pelear el campeonato. Ahora, hay que salir de un lugar incómodo, pero el sueño que nos quita nadie es salir campeones. Esa es nuestra meta.
Toma un sorbo de gaseosa cola. Y no se atraganta cuando se le pregunta por Boca, el máximo rival. “No le doy bola.
Yo no me alegro de las desgracias ajenas.
Igual, mejor que estén debajo nuestro. Pero, tampoco, como estuvimos nosotros... Ellos cantaban que nos íbamos a la B. Y el fútbol es una rueda. Por eso nunca le deseo el mal a nadie”.
¿Te sorprende su crisis? Es que no creo que River haya hecho un montón en tres partidos ni que estén afuera de todo los que los perdieron. No hay que subestimar a nadie.
Saluda Almeyda. Agradece la visita. Está feliz, jovial.
¿Te sentís con diez años menos? Ya no soy un león cansado, ja. Soy un tipo de 36 años que disfruta a pleno del fútbol.
Y el fútbol lo disfruta a él.
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