jueves, 4 de octubre de 2012

"Siempre que pierdo me putean y me piden que me vaya"

Fuente Cancha Llena

Tras la victoria en Sarandí, el técnico volvió a señalar que vive cuestionado; "A los jugadores, les pedí que piensen en ellos y no en el cuerpo técnico", sostuvo sobre el partido ante Arsenal; para el domingo, volvería Trezeguet y la duda es Sánchez o Affranchino 


"Equipo que gana no se toca", marca una de las premisas del fútbol. Por eso, para el partido del domingo, Almeyda tendría en mente realizar un sólo cambio: David Trezeguet en lugar de Carlos Luna. El resto, serían los mismos once que golearon a Arsenal en Sarandí. "No significa nada haber ganado sin Trezeguet", dijo el Pelado en declaraciones a radio La Red, y sostuvo que "casi seguro el domingo irá de entrada".
La semana pasada Trezeguet viajó a Europa y como regresó el viernes, Almeyda prefirió guardarlo para el domingo. Por eso Luna fue titular por primera vez desde su llegada a River. Sin embargo para jugar en el Monumental, el Chino volvería al banco y le dejaría su lugar a Trezeguet.
Sobre su presente como DT millonario, Almeyda señaló que ante cada derrota que River sufre, recibe insultos de varios lados. "Cada vez que pierdo tengo un par de llamados en los que me putean y me piden que me vaya", declaró esta mañana el Pelado.
El equipo. Ya recuperado de la lesión que lo marginó el fin de semana pasado, Diego Martínez está en condiciones de volver a la titularidad, sin embargo, hoy el DT mantuvo los mismos defensores del domingo: González Pirez, Pezzella, Bottinelli y Ramiro Funes Mori.
La gran duda del técnico es la presencia o no de Carlos Sánchez. El uruguayo, de flojo rendimiento en los últimos partidos, podría ser reemplazado por Affranchino, mientras que el resto de los volantes que jugaron el domingo serían titulares: Cirigliano, Aguirre y Ponzio (quien junto a Barovero, está en Chaco con la selección).
El principal cambio se daría en el ataque, con la vuelta de Trezeguet. A su lado continuará Rodrigo Mora, de buen presente. ¿El posible equipo titular? Barovero; González Pirez, Bottinelli, Pezzella, Ramiro Funes Mori; Sánchez o Affranchino, Ponzio, Cirigliano, Aguirre; Mora y Trezeguet.

Tiene valor y valores que en River se necesitan

Fuente Diario Ole

En realidad, el letrero debería decir: "Me hubiera gustado darle un abrazo a Almeyda". El abrazo de Ponzio a Almeyda, el de Almeyda a Ponzio, y el de todos con todos tuvo el valor de las cosas sentidas que surgen espontáneamente en momentos irrepetibles. Sumarme ahora, a pedido de los editores, cuando ya pasaron unos días y estoy en una redacción frente a la computadora, tiene otra dimensión. Diferente. Menos emotiva pero sentida y pensada. Desde la convicción, lo banco a Almeyda pese a todo porque creo en él. Me parece buena persona, de buen corazón, íntegro y con coraje. 

Lo banco pese a sus idas y vueltas, pese a que muchas veces no pienso lo mismo, lo abrazo porque creo en objetivos y valores superiores a 11 jugadores que corren detrás de una pelota. Creo en su honestidad, que pone al que piensa que será mejor para el equipo, creo que cuando se equivoca es capaz de pedir perdón, que asume con entereza y transparencia la representación de un club que en los últimos años no tuvo, precisamente, entereza ni transparencia. Que es un tipo que aun exitoso y con guita no se olvida de sus orígenes, que considera importante la cultura del trabajo, que eligió como referente a otro representante de esa misma idea como Trezeguet. Creo que para Almeyda no es lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal y creo que no va a traicionarse por un punto, que no es capaz de cualquier cosa, que tiene valores, que tiene principios. Tal vez suene un poco idealista, pero el tipo es uno como cualquiera de nosotros, que tiene debilidades. Almeyda está aprendiendo el oficio de entrenador con la humildad de aceptar errores y, entonces, puede aprender. Porque ese león que habita dentro suyo tiene direccionado el instin- to animal competitivo que no lo deja descansar en busca de la superación. Cambia, cambia y cambia para mejorar, pero como aho- ra no creo que se le cruce por la ca- beza sacar a Ponzio o a Mora, esa supuesta debilidad puede transfor- marse en fortaleza. Van estas líneas por ese abrazo del que habrían que- rido participar todos los de River de verdad, después de hacer un gol como el que hizo Ponzio, claro.

Ahora iría a abrazarlo a Almeyda




Eduardo Blanco - Actor, hincha de River.

El abrazo que le dieron los jugadores a Almeyda me pareció un desahogo, un inmenso desahogo. Un gesto totalmente espontáneo, nada armado, que me muestra a las claras que efectivamente la mayoría del grupo está unido, quiere salir de la minicrisis en la que cayó por los resultados y está dispuesto a luchar contra los fantasmas con los que viene luchando desde hace tiempo. De hecho, después de escuchar que cada vez que pierde recibe insultos de hinchas en su celular, yo iría a abrazarlo ahora a Almeyda. Está tan solo, pobre, después de haberse cargado en su espalda el peso del ascenso, en medio de la impaciencia y la intolerancia. El equipo juega mal, él no es perfecto, pero esto es al margen: se merece el abrazo de todos.

YO ABRACE A ALMEYDA

Fuente Diario Ole



Martin Blotto - Verónica Drygailo

Los que formaron parte de ese scrum grupal, los que lo vieron desde afuera, los que se emocionaron hasta las lágrimas, los que quisieron estar en lugar de Ponzio y no pudieron, todos reivindicaron el compromiso que el plantel tiene con Almeyda.

Pocas cosas dicen tanto como un abrazo. Se abraza al recién nacido y nos abrazamos en las despedidas. Se abraza para mitigar el dolor, para ahuyentar miedos, para alimentar el deseo. Se abraza un pueblo destruido, un abrazo no te dejará caer. Se abraza con risa y también con llanto, se mezclan las dos cosas en ciertos abrazos. Se abraza para dar calor, para contagiar placer, se abraza al amigo de toda la vida, al primer y al último amor. Se abraza al desconocido del tablón. Perfumo regala abrazos de gol. Quique Wolff abraza a la caprichosa. Cada uno abraza a su manera. Y se puede abrazar, por qué no, a un técnico sin quedar como un olfa. Porque detrás de ese primer abrazo en Sarandí vinieron otro y otro, una montonera de abrazos, una descarga de presión, todos unidos, todos para uno. “Yo abracé a Almeyda”, se enorgullece la muchachada por Núñez.
El Pelado se sonroja con la producción de Olé . También se divierte. Mira la foto y su leyenda. Posa con esa foto que ya es leyenda. “Yo no abracé a nadie”, bromea. Y no. Todos los abrazos fueron para él. Abracemos a Jesús, diría el pastor de la otra cuadra.
Sin embargo, no hubo en este caso alaridos exorcistas ni discursos ambivalentes ni utopías de la Premier League. Se sabe, el fútbol es muy cambiante y Ferguson hay uno solo. Por eso el verdadero respaldo fue de los jugadores y se vio en el verde césped del Viaducto: la entrega, el compromiso, la contundencia de una goleada tan impensada como necesaria y, obviamente, la abrazoterapia que funcionó como el mejor remedio para ese “corazón gigante”, tal cual definió Ponzio, el precursor de un scrum emotivo que el propio Almeyda asegura que no olvidará jamás.
Con Leo en Chaco por el compromiso de la Selección doméstica, ayer en el predio de Ezeiza continuó la calma que hacía mucho no se veía en River y, de paso, la onda expansiva de un abrazo multitudinario, infinito, ese abrazo del Almeyda que le dio aire a un ciclo tambaleante. Se prendieron compañeros y más también. Desde el capitán Trezeguet hasta los utileros Peralta y Tula. No faltó la juventud de un Pezzella o un González Pirez, tampoco la experiencia del profe Kohan o el Gaby Amato. Hasta la gente de mantenimiento quería ponerse frente al lente de Olé .
“El abrazo fue algo espontáneo y reflejó lo que siente el grupo porque era muy injusto que se cuestionara a Matías”, resume el Gula Aguirre. “Al Pelado lo bancamos a muerte, aunque yo no fui al abrazo porque estaba hiperagitado, je“, sonríe el Cabezón Pirez. “Este grupo siempre lo apoyó”, aclara el francés que el domingo, frente a Godoy Cruz, volverá a ser titular para intentar que el Monumental finalmente se abrace al primer triunfo desde el regreso del gigante a la máxima categoría.
Alguna vez, Mostaza Merlo patentó el célebre “paso a paso” y el Tolo lo remixó en un “piano a piano”. En River, sin proponérselo, quizá pudo haber nacido una nueva era.
La del abrazo a abrazo.

martes, 2 de octubre de 2012

BAF creo su departamento de Marketing



Buenos Aires Football es el complejo deportivo más moderno de la Argentina, a solo a 20 minutos de Capital Federal.
Con la intención de mejorar el servicio y optimizar las relaciones con empresas, clubes y clientes, Buenos Aires Football creó el departamento de marketing, comunicaciones y eventos.
Esta unidad de negocios esta destinada a mejorar la relación con los clientes habituales, promover acciones de marketing y sponsorship con empresas nacionales e internacionales, optimizar la utilización de las instalaciones por parte de los patrocinadores y facilitar a empresas, clubes locales e internacionales y clientes en general, un acercamiento comercial y profesional.
Estamos a disposición de todos para lograr la mejor calidad de servicios y hacer de Buenos Aires Football un complejo dinámico, organizado y profesional al servicio de la comunidad deportiva y corporativa.
Buenos Aires Football es un Lugar único para vivir y disfrutar de la pasión del fútbol, ya que ofrece actividades para toda la familia, organizadas alrededor de dos principales ideas: la práctica deportiva y el disfrute en un momento sano y excepcional.
Queremos que nuestros clientes se sientan cómodos, y que vean que nuestra mayor virtud es el buen trato y calidez de todo nuestro personal.

Podrán ubicarnos en las oficinas de Buenos Aires Football de lunes a viernes de 9 a 18
en el teléfono 03484 627 078/79  o en nuestra pagina www.bafootball.com.ar

Martín Acuña
Gerente Comercial
15-5037-8477

"Ese abrazo son de esas cosas que no se olvidan"

Fuente Terra



Matías Almeyda pasó una de las semanas más difíciles de su carrera como director técnico. Tras cinco partidos sin victorias y la caída en zona de descenso prendieron todas las luces de alerta en River y su continuidad, pese al respaldo que le había dado Passarella, pendía de un hilo.
Los jugadores lo sabían y, además de bancarlo de palabra, demostraron en la cancha que darán todo por el “Pelado”. Tal es así que cuando Leo Ponzio, uno de los “pollos” del entrenador, metió el primero de la goleada frente a Arsenal el festejo llevó a todos los jugadores al banco de suplentes: "No esperaba el abrazo, porque inclusive les dije que jugaran el partido por ellos y no por nosotros. Uno, como entrenador, no los puede comprometer tanto, a pesar de que era un encuentro especial por todo lo que estaba instalado. La verdad es que ese abrazo son de esas cosas que no se olvidan", dijo Almeyda en diálogo con Fox Sports Radio del Plata.
El DT no dio la conferencia de prensa post partido por la descompensación que sufrió en el vestuario visitante de Sarandí por lo que tenía mucho para decir. "Yo lo vivo con mucho sentimiento a River. Disfruto de trabajar y la verdad que estoy hace tres años y he pasado por situaciones feas, entre ellas la peor de la historia. Es por eso que uno pasa por muchas situaciones de presión en esto, ya que el fútbol te obliga a obtener resultados. Sin ir más lejos, en esto se vive raro y un ejemplo es lo que pasa con el técnico de Boca. Se tienen que respetar los proyectos largos como se hizo en Vélez y All Boys", reflexionó sobre el incidente.
Además, analizó el partido contra el último campeón el fútbol argentino: "En la semana retocamos algunos detalles y estudiamos al rival y por suerte salió todo lo que habíamos planificado”, y agregó: "Este equipo necesitaba un triunfo y el ejemplo más claro es que cuando hizo un gol el 'Chino' Luna el primero que lo vino a abrazar  fue Rogelio Funes Mori”.
Ya pensando en lo que viene, el “Pelado” aseguró que si Trezeguet “está bien, será titular” el próximo encuentro frente a Godoy Cruz y descartó jugar con un tridente ofensivo: "Uno siempre trata de retocar lo menos posible, pero lo que es seguro es que la idea de tres puntas no está en mis planes”.
Por último deseo que llegue el triunfo en el “Monumental”, la cuenta pendiente de River desde su regreso a Primera. 

Cosa de Bruja


Fuente Diario Ole




Almeyda agradeció un llamado de Verón, quien lo felicitó. Y eso que la relación entre ambos no pasó por grandes momentos...

"Como vamos madurando, cada vez coincidimos más en la manera de sentir el fútbol”. Parece que los tiempos de mensajes cruzados y algunos raspones en las canillas ya son parte del pasado. La relación entre Matías Almeyda y Juan Sebastián Verón no era la mejor. Se miraron feo cuando debieron enfrentarse en River-Estudiantes y fueron distantes en las declaraciones, por más que habían sido compañeros en la Selección Argentina y en Italia.
Ahora, ya retirados ambos, la relación cambió. Y para mejor. “Me hablaron un montón de amigos y hoy (por ayer) recibí un llamado muy especial: el de Sebastián Verón”, contó el Pelado, quien, al mejor estilo Ponzio, le mandó un abrazo, aunque a la distancia: “Me llamó para felicitarme, para apoyarme y ver cómo estaba. Fue un lindo gesto y se lo quiero agradecer públicamente”.